Partiendo de este concepto -cortina, velo- y lo que te tapa o no nos deja ver- he ido elaborando una serie que gira alrededor del rostro o, más concretamente, a la ausencia de él.

Rostros que están prohibidos, vedados, dañados, cerrados, tapados...

Rostros que están a nuestro alrededor y no vemos

Rostros que somos nosotros –nuestro espejo o reflejo-

Rostros que no queremos ver: Son los ausentes, los invisibles...

Ver sin ver. Ver sin ser vistos

Un rostro que no fuera un rostro: un habito, una toca, un tocado, un velo, una cortina...

Velos de monja, de misa, de virgen, velos antiguos, falleros, velos como cárceles, velos secretos, velos llenos de palabras.